Porque aunadas las doncellas milagrosas
la voz del grito en silencio de mi sangre
hará brotar cristales en huracán
y tu nombre que guardando muy alto este adiós
canalizando las aventuras ciegas de la noche
otra vez nos hará llorar.
Porque la miserias ocultas en material de plata
indómitas y abstractas por siempre permanecerán,
y sin mi voz ni tu voz hablando,
la otra voz muerta gritará.
Y así prendida en mi aventura
musa del destierro de alegría y mas,
sin el adiós de siempre, vida
la que un día fuiste doble vida mía
con esa voz cruda has de recordar.
Y en silencio mas grande
tu nombre y este nombre mío
los dos se arrepentirán
y no tendrán que morir,
porque en vida habrán muerto ya!!
Es un poema que narra la perdida de un ser que no nació
Colaboración de Roy Horna
Perú
